1.4.13
¿Qué será de nuestros archivos?
16.12.12
La redención de la memoria
Sevilla, grande. Sevilla, única
8.12.12
Queridos paranoicos
La carta enviada a la vicepresidenta de la Comisión Europea y comisaria de Justicia, Derechos Fundamentales y Ciudadanía, Viviane Reding, por un grupo de eurodiputados catalanes -elegidos, por cierto, en virtud de la pertenencia de España a la UE- ha sido ampliamente comentada. Su principal reclamación: solicitar amparo de la UE ante la presunta amenaza militar que España ejerce sobre una parte de su propio territorio (léase Cataluña o, quizás, los Països Catalans). El siempre ocurrente Alberto Boadella ha ironizado sobre esta ocurrencia nacionalista: "Solamente un tanque asomando por Lleida, les provocaría un orgasmo general". Lo que es también general es que la mayor parte de las personas sensatas ha rechazado esta insensatez paranoica digna de unos perfectos indigentes intelectuales. Manteniendo la más exquisita mesura puede calificarse esta carta de perfecta gilipollez. El PSOE, que no anda últimamente sobrado de crédito ni de credibilidad, por lo menos le ha indicado a su díscola diputada (María Badía) la puerta de la dimisión como secretaria general de la delegación socialista española en el Parlamento Europeo. Justo es reconocer lo que es justo. Semejante personaje no puede representar a los socialistas españoles en el Parlamento Europeo.
Cabe pensar que no pueden ser tan absurdamente tontos los firmantes de tal engendro. Puede que sean unos paranoicos (una de las patologías habituales derivada del micronacionalismo extremo), pero bien pudiera ser que la misiva estuviera perfectamente calculada con la más mala de las leches. El curioso grupo de diputados y diputadas se aunaron en un festivo cuarteto, alcanzando el paroxismo mientras redactaban la carta a la vicepresidenta Reding. Su hazaña colectiva bien pudiera ser directamente proporcional a los deseos por ofrecer una imagen deplorable de España en el exterior, acariciando la idea de "internacionalizar" el supuesto conflicto entre el pacífico ex Principado y la agresora potencia borbónica. Sería, pues, una estrategia más. Tan chabacana como celtibérica.
Les debe quemar el DNI que han de portar a la hora de identificarse para tomar posesión de sus cargos en el Parlamento Europeo. Pero entonces su lamento se torna silencioso dada la buena remuneración que cobran. Del mismo modo que olvidan que son representantes españoles en aquella Cámara. Representan al país que, según ellos, les coacciona con una intervención militar próxima. Sufren una especie de trastorno de identidad disociativo muy lucrativo. Puede que no sean mas que unos cínicos que calculan en términos de beneficios personales las consecuencias de una hipotética independencia, sabedores del nivel de dependencia que tienen unos países sobre otros en el mundo actual.
Queridos paranoicos: viven ustedes hoy en una España tolerante con las ideas independentistas, hasta el punto que ustedes forman parte de la delegación española. Dudo mucho que, en los días de su mañana, una delegación "catalana" albergase en su seno a personas que defendieran la reintegración con España.
Son muy libres de tener las ideas que les plazcan pero, por favor, ahórrennos sus insultos a la inteligencia.
2.4.12
DE LA HUELGA GENERAL Y JUERGAS ELECTORALES
Tras las elecciones de noviembre en las que barrió el PP por número de diputados, llegaron los fríos y las medidas de ajuste. Pasó el tiempo y llegaron las elecciones autonómicas andaluzas, bien postergadas por el estratega Griñán. Todo hay que decirlo: es políticamente elegante y, desde luego, no es sectario por más que apostase por Carme(n) Chacón, esa "Zapatero con faldas" que le adjudicó con precisión otro "ex" con experiencia de lobo: Ibarra. Gracias a Dios (laico o no), el sectarismo se ha calmado nada más desaparecer su origen.
Los resultados de las urnas son los que son. Tal vez en un mundo ideal debiera gobernar el Principado de Asturias el PSOE, admitiendo todos que el califato andaluz tendría que cambiar de manos en favor del PP. Las listas más votadas. Las realidades, sin embargo, tocan a sillón y las poltronas se repartirán en favor de una alianza más o menos conservadora en Asturias y, también, caerán del lado de una alianza PSOE-IU que, de seguro, nos dejará páginas inolvidables. En Sevilla lo saben bien los que recorren sus calles y aún ven una de sus vías rotuladas como "Pilar Bardem" sin saber muy bien qué ha hecho esta buena mujer por la Ciudad de la Gracia. Por cierto que también tiene su gracia que Juan Cruz defienda numantinamente contra viento y marea la dichosa denominación de la dichosa calle con un artículo titulado "Yo quiero vivir en la calle Pilar Bardem". Y yo... y muchos más... no te jode. Qué fácil debe ser escribir desde la atalaya de la progresía de la capital sobre los vericuetos de la mezquina vida de provincias. Para arrimarse al precio de lo que valen los pisos por esa calle hay que tener nómina de El País, querido Cruz.
En este teatro de contradicciones, parece admitirse que las coaliciones entre partidos minoritarios puedan desalojar del poder a la lista más votada. Parece admitirse para los ayuntamientos, las diputaciones y las autonomías. ¿Llegarán los dúos, tríos o cuartetos de conveniencia a conformar un gobierno a escala nacional? Por el momento, el PP tiene su espacio de poder bien consolidado y, en principio, tres años y muchos meses para gobernar. Al igual que Griñán hará rebasar al PSOE su permanencia en el poder en Andalucía durante mas de treinta años.
Y a esto quería referirme. Ahora huele a Semana Santa. Húmeda, pero Semana Santa al fin y al cabo. Poderoso poder el de la Iglesia y el mundo cofrade al que no hay huelga de costaleros o de nazarenos que le valga. Pero, hay que reconocerlo, hasta hace pocos días olía a una pólvora escasa de huelga con ribetes de rebelión (que no alcanzó a ser) e ínfulas de revolución (que siempre han sido un sueño quimérico por estos lares). No nos equivoquemos: hasta la fecha la izquierda no ha llegado más allá de Sol y de una protesta difuminada con regusto "perrofláutico"; a las cofradías les basta con soltar un poco de incienso a las alturas de marzo para que hasta algunos de los "protestantes" se pongan a desfilar bajo los capirotes al son de tambores de ritmo militar. Cuarenta años, queridos señores de la memoria, no pasan en vano.
Lo que da que pensar es que los mismos que están tan inquietos por los menos de tres años largos de gobierno del PP que quedan aún por delante, den saltos de alegría por la persistencia secular de un PSOE -quemado pero superviviente eterno- que tiene que aceptar el abrazo del oso para poder subsistir en algún rincón regional. Los dos deben saber que en esos matrimonios de conveniencia uno de ellos ha de perder. Como en las cosas del amor: que el/la que más pone más pierde. Como en la feria de Valverde.
Por ahora, todos son felices. Los unos, porque tienen la mayoría del país en sus manos; los otros, porque sueñan en una conexión galáctico-histórica entre Asturias y Andalucía como principio de una "Reconquista" que comenzó en Covadonga y culminó en Granada. Los demás, pagamos impuestos y contenemos el gasto, dejando el consumo para días mejores (si es que los hay alguna vez).
Lo que sí deben saber los representantes de los trabajadores es que deben ser justamente eso: representantes de los trabajadores. La política es cuestión de los partidos, no de los sindicatos. Todas las elecciones que no sean las sindicales, deben importales poco. Organizar huelgas generales con la implícita finalidad política de desgastar o derribar a un gobierno que acaba de cumplir sus primeros 100 días de existencia no es una estrategia fina. Después de tanto silencio durante los últimos siete años, harían bien en mantener la calma. Siquiera sea porque es el tiempo -y no los deseos- los que brindan las mejores oportunidades. Probablemente las cúpulas sindicales deberían repasar un poco los contenidos del modelo de estructura de oportunidades de Tarrow. Y, también, reflexionar sobre los motivos por los cuales la teoría de las expectativas de Vroom es tan ajena a los jóvenes españoles.
Mientras tanto, que vayan buscando los puntos cardinales, como el querido esclarecido que vio aquel anuncio de la marquesina. Seguro que sería un empresario infiltrado del PP. Claro.
24.12.11
LA MIRADA DE UN NIÑO
17.12.11
ADIOS
Todavía en la primavera pasada arengaba sus huestes parafraseando a Azaña y anunciando la posibilidad de "grandes sorpresas" en su favor. Parece ser que no esperaba el resultado electoral de mayo, ni tampoco el de noviembre (su querido 20-N), como tampoco pudo ni imaginar las consecuencias que la crisis económica y su torpísima gestión iban a tener. Hace un año jugaba a los "secretitos" con su mujer y un amigo sobre si volvería ser candidato o no. Desconocemos la intimidad de los mensajes cruzados en aquel trío, lo que sí sabemos es que le fascinaba el poder y estaba dispuesto a agotar hasta el último de sus minutos. La consecuencia de ello ha sido una larga agonía de casi un año que ha profundizado aún más la brecha de la crisis económica. Primero anunció su renuncia a ser candidato (presionado por las circunstancias y no por su deseo), luego intentó estirar su poder hasta marzo de 2012. Al final, ha tenido que doblar la rodilla (y bien que le ha costado a los mercados) y ha tenido que salir por la puerta pequeña. Lo consiguió: se ha cargado al PSOE por bastantes años.
9.12.11
LOS HIJOS Y EL HAMBRE
El suceso tuvo lugar en la Barcelona del franquismo, según la denuncia de una oyente de La Pirenaica, aquella estación de radio que insuflaba un aire democratizador desde fuera de nuestras fronteras. El buen libro de Luis Zaragoza Fernández sobre aquella emisora recoge el caso.
19.11.11
Las elecciones y la televisión pública
12.10.11
JUAN JOSÉ MILLÁS Y LA INTOLERANCIA
Me asombró aquella declaración de Quijote de izquierdas que se sentía tan desarraigado de todo como por encima de muchos. El objetivo político de destruir España le parecía a Millás algo maravilloso y, de paso, acabando con las naciones de media Europa. Por si semejante propósito se quedara corto, Millás consideraba aceptable ganar una guerra varias décadas después, viajando en el tiempo para retorcer la historia y acondicionar la memoria. En otros términos: un viaje astral para “progretas”. Para terminar de completar el utópico cuadro, Millás aspiraba a que Zapatero dinamitase la familia tradicional, llevándose por medio a cuñados, suegros, suegras, esposas, etc.
A estas alturas, resulta patente que las huestes que jalearon a Zapatero fueron siempre más radicales que él. Al fin y al cabo, Zapatero cabalgó contra molinos de viento para destruir realidades que han terminado por aplastarlo, mientras los jaleadores estaban al abrigo del calor del poder. Puros Sancho Panza.
Obviamente, ninguna de esas utopías se ha cumplido. España, aunque maltrecha, sigue subsistiendo, al igual que muchos países europeos cuyas naciones estaba empeñado Millás en borrar del mapa. La reescritura ad hoc de la guerra civil se ha paralizado mientras las víctimas son objeto de olvido del gobierno. Los cuñados siguen dando tanto por saco como siempre: desagradables por naturaleza, salvo excepciones contadas en algún mundo hipotético.
Su artículo termina con una rotunda afirmación: Zapatero está aseando un huevo a España. Suena a "limpia". La exterminación de los enemigos. El pie sobre los adversarios. El cinturón sanitario.
Señor Millás: en este ansia de "limpiar" a los adversarios, Rodríguez Zapatero no ha sido el primero.
4.10.11
LA ESPAÑA DEL SUPERVISOR DE NUBES
VERSIÓN CLÁSICA
La hormiga trabaja a brazo partido todo el verano bajo un calor aplastante.
Construye su casa y se aprovisiona de víveres para el invierno.
La cigarra piensa que la hormiga es tonta, y se pasa el verano haciendo turismo, bailando y de juerga.
Cuando llega el invierno, la hormiga se refugia en su casita donde tiene todo lo que le hace falta hasta la primavera.
La cigarra tiritando y sin comida, muere de frío.
FIN
________________________________
VERSIÓN ACTUALIZADA (Supervisión de nubes mediante)
1.- La hormiga trabaja a brazo partido todo el verano bajo un calor aplastante.
2.- Construye su casa y se aprovisiona de víveres para el invierno.
3.- La cigarra piensa que la hormiga es tonta...
y se pasa el verano haciendo turismo, bailando y de juerga.
4.- Cuando llega el invierno, la hormiga se refugia en su casita donde tiene todo lo que le hace falta hasta la primavera.
5.- Un día, tiritando a la salida de un bar de copas, la cigarra organiza con La Sexta una rueda de prensa en la que se pregunta... ¿por qué la hormiga tiene derecho a vivienda y comida cuando quiere, mientras ella tiene frío y hambre?
6.- La Cuatro, las cadenas de TV estatales y la cadena SER, organizan un programa en vivo en el que la cigarra sale pasando frío y calamidades y, a la vez, muestran extractos del video de la hormiga calentita en su casa y con comida en la mesa.
7.- Los españoles se sorprenden de que en un país tan moderno como el suyo dejen sufrir a la pobre cigarra, mientras que hay otros que viven holgadamente.
Las asociaciones contra la pobreza se manifiestan delante de la casa de la hormiga. TVE-1 transmite en directo la protesta.
8.- Los periodistas de El País y El Periódico escriben una serie de artículos en los que cuestionan cómo la hormiga se ha enriquecido a espaldas de la cigarra, e instan al Gobierno de Zapatero a que, en solidaridad, le aumente los impuestos a la hormiga.
9.- Rubalcaba, muy implicado con los animales,
hace una rueda de prensa desde su casa, en el mismo Zoo de la Casa de Campo.
10.- Respondiendo a las encuestas de opinión, el Gobierno de Zapatero elabora una Ley sobre la Igualdad Económica, en la que califica a la hormiga como una rémora del franquismo y promueve, en el Congreso, una Ley Antidiscriminación Contra las Hormigas, con carácter retroactivo.
11.- Ian Gibson publica su libro: "Las hormigas y el franquismo", que el Gobierno incluye en la asignatura de Educación para la Ciudadanía.
12.- Los impuestos de la hormiga han sido aumentados, y además le llega una multa porque no contrató a la cigarra como ayudante en verano y eso, además, se tipifica como que... "produjo a la cigarra un maltrato psicológico".
13.- Garzón embarga la casa de la hormiga ya que ésta no tiene suficiente dinero para pagar la multa y los impuestos.
14.- Finalmente, la hormiga se va de España.
15.- La Noria hace un reportaje donde sale la cigarra con sobrepeso, pues ya se ha comido casi todo lo que había en la casa de la hormiga mucho antes de que llegue la época...
16.- La antigua casa de la hormiga se ha convertido ahora en un albergue social para cigarras, pero la casa se deteriora rápidamente porque nadie hace nada para mantenerla en buen estado.
17.- Al Gobierno se le reprocha no poner los medios necesarios, por lo que Rubalcaba y Garzón ponen en marcha una comisión de investigación que costará 10 millones de euros.
18.- Zerolo se manifiesta por Chueca en solidaridad con las cigarras homosexuales, lesbianas y transexuales.
19.- Entretanto, la cigarra muere por una sobredosis de cocaína.
20.- La Cope y Telemadrid comentan el fracaso del Gobierno para intentar corregir el problema de las desigualdades sociales.
21.- La cadena SER, El País, Iñaki Gabilondo y la tribu catalana del PSOE (Carles Francino, Angels Barceló y Gemma Nierga) dicen que la culpa de todo es de Aznar, Irak, Franco y la Falange .
22.- La antigua casa de la hormiga ha sido ya ocupada por una banda de arañas marroquíes inmigrantes y el Gobierno de Zapatero se felicita en la TV por la... "pluralidad cultural de España, ejemplo del éxito de la Alianza de Civilizaciones".
...Y colorín colorado... ¡¡¡otra vez nos la han colado!!!
26.7.11
LOS PELIGROS DE UN ALMA DE CÁNTARO
La última de ayer que no será la penúltima de pasado mañana. Empeñado en salvar al mundo mientras la casa se le cae, el presidente Rodríguez Zapatero ha dado unas cuantas recetas para impedir la repetición de una tragedia como la ocurrida en Oslo. La frase estelar que no falte: “no es la locura la que lleva al fanatismo, sino es el fanatismo lo que conduce a la locura asesina”. Zapatero dixit. Un nuevo descubrimiento para la historia de la humanidad.
Hace unos meses –ante las elecciones municipales- parafraseó a Manuel Azaña para sentenciar: “España es un país de grandes sorpresas y de reacciones inesperadas”. Y tanto: todavía se tienen que estar preguntando algunos socialistas cómo han podido perder ciudades-feudo de toda la vida. En el mes de noviembre de 2007, con motivo de la presentación de las obras completas del que fuera presidente de la Segunda República desde 1936, Zapatero dijo que “la España que buscaba Azaña es la que más se parece a la actual”. Interpretaba así el pensamiento ajeno a través de tiempo, probablemente en algún tipo de trance o viaje astral que le condujo a ponerse en contacto con el mundo de los muertos.
Desconocemos sin en el futuro algún político recordará a Zapatero y sus sueños, aunque caben dudas razonables. Pero lo que sí parece claro es que el jugueteo de los políticos con los que ya no están para justificar su posición no es nada nuevo. Franco montó toda una mitología en torno a José Antonio. Fidel Castro hizo lo propio con Ernesto Guevara, omnipresente en La Habana y con un museo a su disposición. Zapatero lo hace a su modo. Olvida a Indalecio Prieto, entierra de nuevo a Alcalá Zamora, se envuelve de Negrín y hace de médium con Azaña (ese magnífico amigo de Negrín, por cierto). Pobres muertos y pobre Azaña.
Lo curioso de la comparecencia de Zapatero es que recordó otros atentados del pasado: “No podemos seguir la agenda como si fuera un hecho más. Como no lo fueron los atentados en Madrid (2004) o Londres (2005). La reacción política es lo que deseo que lidere la UE y es lo que necesitamos”. Pues eso está muy bien: combatir el terrorismo y la locura fanática. Debe de ser algo nuevo en quien, tras acceder al poder, retiró las tropas enviadas a Irak como respuesta directa y deseo de apaciguamiento de los terroristas. Debe de ser un umbral inédito a transitar para quien cree que la negociación con quien asesina es la mejor vía para solucionar los problemas o mejorar los sondeos.
Probablemente Rubalcaba –que todo lo piensa- sabe sacarle partido al asunto. A ver: Anders Behring Breivik criticaba a Zapatero; Mariano Rajoy, también. Un atentado, además, contra el partido socialdemócrata noruego. Blanco y en botella. Rajoy, Aznar, Franco y Breivik seguro que tienen alguna relación. A calentar motores para la campaña electoral. ¿Se acuerdan del PP simbolizado en un perro rabioso y baboso ladrando entre colmillos?
10.7.11
EL BOLUDO DE LA BANDERA
Joaquín Leguina ha escrito un libro bastante oportuno titulado "El duelo y la venganza. Los itinerarios del antifranquismo sobrevenido" (Madrid, La Esfera de los Libros, 2010). Sus páginas contienen no escasas verdades y tienen la virtud de haber acuñado un término necesario: el de "antifranquistas sobrevenidos". Con respeto a la ecuanimidad, Leguina recoge unas acertadas palabras pronunciadas por Rodríguez Zapatero cuando dijo que "...acertar antes de tiempo es también equivocarse...". Probablemente dijera eso como una ocurrencia de tantas u otra improvisación al aire. Tal vez lo afirmase desde la convicción de ser él un buen matador de mensajeros. Quizás fuese otra frase del violinista del Titanic con el que tantos puntos en común tiene nuestro inolvidable presidente en eternas funciones.
Lo importante es que lo dijo. Y tenía razón.
Y añade Leguina al respecto un simpático comentario de un argentino que textualmente dice:
"Cuando en una gran manifestación de masas un tipo va al frente de ella con una bandera, si camina a un metro de la gente es 'el abanderado', pero si va solo y treinta metros por delante, es el boludo de la bandera".
Aquí quien habla un poco se convierte en el boludo de la bandera, sobre todo aquellos que no pretenden ser abanderados de nada. El resto se acomoda entre el silencio almohadillado de la mayoría y el abanderamiento de los listillos de la imagen.
Pero no nos resistimos a decir que es bastante probable que nos ahorremos unos cuantos disgustos adelantando las elecciones y, de paso, se los ahorre también ZP. Es decir: que somos unos boludos de la bandera sin remedio. Los "demócratas" nos aconsejan la autocensura, lo políticamente correcto y el silencio si la melodía va a ser contraria a sus intereses. Viva la democracia; adios, libertad.
24.6.11
DECADENCIA
El gobierno se debate en una decadencia patética, pero le sigue poniendo cachondo calentar al personal con ocurrencias cada vez más abracadabrantes. Esta “marcha atrás” la combina con un preludio bastante morboso acerca de lo que quieren –o no quieren- hacer con el cadáver de Franco. Hay que reconocer que saben cómo distraer al personal con gestos que no van a cambiar el pasado, pero pueden “animar” el presente de un país sin futuro alguno. Al menos no habrá ningún atisbo de futuro hasta la próxima convocatoria de elecciones generales, sea cual sea el resultado.
Mientras, sin ser capaz de hacer nada coherente ni serio, Rodríguez Zapatero anuncia la retirada de las tropas españolas de Afganistán. Justo después de que Barack Obama lo haya ordenado y, por supuesto, ni un minuto antes. El “seguidismo” de ZP con respecto a los Estados Unidos resulta curioso después de haber salido tantos improperios de su boca contra Aznar por su amistad con Bush. Es evidente que ya le gustaría tener con Obama la relación que su predecesor tuvo con George Bush Jr. No ha sido así y está fastidiado nuestro eterno y patriota ZP. Su grifo se cerró, en realidad, el 22 de mayo de 2004. Y no se dio ni puñetera cuenta.
No andamos en los tiempos de la “España sin pulso” de Silvela; tampoco es la nuestra la “España invertebrada” de Ortega. Pero algo pasa. Y lo que pasa es que se rasgan las vestiduras al ver acosados a los parlamentarios autonómicos en Barcelona cuando, en la misma ciudad, se toleró la quema de símbolos nacionales (incluido el retrato del rey) sin que ningún “progresa” pestañease. Ahora se extrañan algunos de las primeras acciones de los concejales y diputados de Bildu… ¿pero de verdad pensaban que ese personal había cambiado algo? El Tribunal Constitucional se ha lucido; el gobierno, también. De los ingenuos ni hablamos. Ahí tienen su producto. Aún resuenan las palabras de aquellos europarlamentarios estupefactos ante la petición de España de un apoyo del Parlamento Europeo para su proceso de negociación con la ETA. Les resultaba llamativo que todavía existiera la banda terrorista, pero aún les llamaba más la atención la debilidad de España que levantó el pie de una serpiente que se encontraba claramente asfixiada en enero de 2004. La misma España que requería apoyo de Estrasburgo para marchar entonces (y ahora) a ninguna parte. De momento, habrá que olvidar la presencia del retrato del monarca Juan Carlos I en muchas instituciones públicas del país por pura impotencia. Todo esto se pagará en el futuro, como ahora pagamos pecados del pasado.
Mientras, ahí sigue una España agazapada y silenciosa porque no le dejan ser otra cosa. La España que vota y concede mayorías. La España que la izquierda no quiere oír cuando no vota a favor de ella. La España que se equivoca si vota a la derecha porque ya se sabe: el PP no debe gobernar nunca para determinada tipología de “demócratas”.
Por si todavía don Quijote no estuviera contento con el páramo generado en sus sueños de locura, se permite darle consejos a los griegos sobre las reformas que deben de llevar a cabo. Exactamente las mismas que ZP propone y esteriliza a la vez. Con poca educación pero con mucha precisión Yorgos Papandreu podría decirle: “olé tus cojones”.
12.6.11
LAS ELECCIONES MUNICIPALES EN SEVILLA

Toda una foto. Tomada a comienzos de junio de 2011 en la zona este de la ciudad de Sevilla. Ya han pasado las últimas elecciones municipales que se han saldado, por cierto, con una victoria de la hasta ahora oposición por mayoría absoluta. Algún pecadillo tuvo que cometer la alianza PSOE-IU para cosechar resultados tan vergonzosos. O quizás se habrá equivocado el pueblo, como le gusta decir al derrotado Torrijos (IU) que sigue creyendo en la lucha de clases y en la vanguardia del proletariado local condensada en él mismo.
Pero ni siquiera interesan a estas alturas las elecciones y sus resultados. Más elocuente resulta contemplar los carteles fijados en un lugar prohibido para tales menesteres. Más aún: tapando al adversario que, en realidad, puede ser el posible o probable aliado siempre que se someta a los dictados del "pueblo", cuya vanguardia sólo puede ser representada por el comunismo en su versión más "Visa-progreta".
La interpretación del posible "peligro de muerte" queda sometida al juicio del lector para que saque sus propias conclusiones. Eso sí: la fotografía es real. Como la vida misma, por mucho que corran para quitar estos carteles.
22.5.11
EL EFECTO ‘ZP’ Y LOS INDIGNADOS
Parece que, por fin, los españoles han reaccionado. Y buena falta hacía. Había que hacerlo ante quienes, sintiéndose impunes, no hacían otra cosa que legislar contra las gentes –muy especialmente contra las clases medias y trabajadoras- en su propio y exclusivo beneficio. Sacralizaban las leyes que ellos mismos habían redactado y castigaban a quien no las cumpliera. Han jugado a dividir a las gentes, para castigar a unos y luego a los otros. Hasta que no han podido hacerlo contra los miles de personas congregadas pacíficamente en las plazas y demás lugares públicos de nuestras ciudades. Se atrevieron incluso a recurrir al ejército para solucionar un problema laboral. El abuso mezclado con el estupro. Las gentes debían saltar. Bastante y sorprendente paciencia han tenido.
Los españoles que se creyeron las bondades de ZP y su “efecto” han salido decepcionados a la larga. Los que nunca nos creímos sus ocurrencias, quedamos decepcionados casi de inmediato. Retirar las tropas de Irak unilateralmente, sin aviso a los aliados y muchos días antes de la fecha que él mismo había señalado (30 de junio de 2004) ya me indignó. Más doloroso fue el comprobar su descarada mentira en agosto de 2005 cuando 17 soldados murieron en Afganistán por derribo de dos helicópteros y él dijo que había sido un accidente. Me indignó que arrancase documentos del archivo de la guerra civil porque se los tenía que dar a su amigo Carod Rovira. Me indignó que su ministro de Asuntos Exteriores (el recordado Moratinos) pasase documentación secreta del Estado español a su otro amigo Hugo Chavez, acusando al gobierno de Aznar de preparar un golpe de Estado en Venezuela (por eso el sosegado Chavez comenzó a llamar “fascista” a Aznar). Me indignaron la SGAE y la ley Sinde… Vamos, que llevo tiempo indignado. ¿Cómo no simpatizar con la protesta del 15-M?
Muchos españoles también han simpatizado con ella. Muchos que también han votado con el balance que se ha visto el domingo 22 de mayo de 2011. Realmente, la indignación no sólo estaba en las plazas. Millones de españoles se han pronunciado terminando con el dominio despótico del PSOE en ciudades como Barcelona o Sevilla (en ésta última ni siquiera llegó a ganar en las últimas elecciones). Millones de personas estaban ya hartas de tener que callar y pagar, mientras otros hablaban y gastaban sin parar porque el cortijo era suyo.
Tiempo habrá para describir con más detalle los pecados cometidos por los que hoy han perdido las elecciones. Pero quedan, a mi modo de ver, tres asuntos pendientes.
El primero es que Zapatero no se ha ido y no tiene el menor interés en hacerlo, aunque para ello tenga que cargarse al país y dejar al PSOE destrozado. Tan mal puede acabar el partido socialista que, ciertamente, puede quedar herido de muerte el bipartidismo. Y eso no es nada patriótico, viniendo de este singular señor don “patriota”. Es razonable que Zapatero se digne –o lo “dignen”- a convocar elecciones para los meses de octubre o noviembre. En todo caso antes de Navidad. Que así sea. En caso contrario, el socialismo español lo va a pagar todavía más caro.
Lo segundo es que es muy posible que el movimiento del 15-M se diluya por completo o, a lo sumo, permanezca un núcleo duro que terminará identificándose con alguna fuerza política de izquierda, naturalmente. No debe importarnos tanto ese núcleo duro, como muchas de las propuestas que se han hecho en los primeros movimientos de la protesta emanadas de la generalidad de los que se han sumado. Había mucha persona sensata en la membrana del movimiento. Mucho joven (y no tan joven) moderado que quiere perfeccionar el siempre perfectible sistema democrático. Es a ellos a los que hay que prestar atención. Hay que sentarse a hablar del Senado, de la organización territorial del Estado y del sistema electoral. Es una demanda social evidente. Sin duda, una demanda mucho mayor que la orgía estatutaria que a muy pocos importaba. Véase la abstención en el referéndum sobre el Estatuto de Cataluña, por cierto parcialmente inconstitucional. Habrá que redactarlo de nuevo, ¿no?
Lo tercero es que el PP tiene la oportunidad de gestionar la crisis y los problemas aludidos, además de los que le vayan llegando conforme pase el tiempo. No va ser perfecto, ni va a enderezar el reguero de problemas legados por ZP en un año, ni en dos. Pero debe administrar con inteligencia y eficacia el enorme triunfo recibido. Las urnas han dado la exacta medida de la indignación y en qué sentido se movía el enfado real de la mayoría (no sólo de la que estuviera en las plazas). Debe hacer justo lo contrario que el PSOE de Zapatero. Es decir: claridad en las decisiones, planificación de las mismas, rigor en una gestión ajena a las ocurrencias de última hora, eficacia y sosiego.
Mientras el PP gobierna, el PSOE tiene ante sí la responsabilidad de reconstruirse internamente, rearmarse con ideas de verdad y hacer una oposición seria en la cual la política exterior quede fuera del debate. Y ambos, evidentemente, tendrán que trabajar más en un modelo electoral más plural, en el que otros partidos tengan más oportunidades de desarrollarse. Al fin y al cabo, si surgen otras fuerzas políticas con posibilidades será por las faltas de los dos grandes partidos actuales, no por sus aciertos.
De momento, podemos felicitarnos todos. Sobre todo, por haber recobrado la calle y los espacios de libertad que nos han ido arrebatando con una malévola sonrisa progresista. Bendito este día y los que sigan, en los que podemos criticar al gobierno municipal o al autonómico sin ser reprendidos por “fascistas”.
Señor Rodríguez Zapatero: ya no estamos crispados; has conseguido que estemos indignados.
3.4.11
LOS POSIBLES FUTUROS DEL PSOE
Ya sabemos que detrás de su particular concepción de "talante" discurren el endiosamiento y la megalomanía. Sin duda, afirmará en el futuro que él nunca perdió unas elecciones, del mismo modo que recientemente afirmó sin sonrojo que "Voy a hacer campaña explicando por qué hemos salido de la crisis". No menos asombro produce escuchar que él había prometido estar tan sólo dos legislaturas en el poder, extremo completamente falso porque nunca hizo una declaración pública en ese sentido. Otra cosa es que lo pensase. Pero es demasiado burdo equiparar pensamiento y promesa justo ahora, cuando sabe que va a perder las próximas elecciones. Lo meritorio es lo contrario: anunciar que uno sólo va a permanecer dos legislaturas al frente de la presidencia del gobierno cuando las circunstancias económicas son claramente favorables y la reelección está casi asegurada.
El célebre efecto ZP -con su cohorte de gentes haciendo la señalita de la ceja encima del ojo- se ha saldado con una estripitosamente baja valoración del presidente. Más baja aún que las peores de Felipe González o José María Aznar cuando soplaban vientos contrarios. Su manifiesta incapacidad para gobernar ha sido puesta en evidencia, más allá de los bandazos, del populismo y de su capacidad para dividir a los españoles con los más diversos pretextos.
La prueba del algodón de todo esto es que buena parte del PSOE, hoy por hoy, no quiere identificarse con el zapaterismo ni en pintura. El Comité Federal no le rogó precisamente que se quedase y el sucesor (o sucesora) tendrá que distanciarse tarde o temprano de un tipo de política que sólo puede dar resultados en un momento de bonanza económica extrema. Si nos fijamos bien, el problema del socialismo español -también del europeo- es de ausencia de señas de identidad claras en el mundo de comienzos del siglo XXI.
Evidentemente, todo pasará y Zapatero será un recuerdo de un período de nuestra historia reciente. Lo importante no es ya quién será el sucesor (o sucesora); lo verdaderamente clave será la capacidad que tenga el partido para redefinir un mensaje nuevo para las demandas de la sociedad española actual. Y, en ese sentido, es preciso romper la identificación del socialismo con el reconocimiento de ciertos derechos sociales, la puesta en marcha de leyes sin acompañamiento económico suficiente, las alianzas de conveniencias con cualquier fuerza política con tal de ganar poder o la obsesión por aplastar al principal partido de la oposición rompiendo las políticas del consenso en materias básicas.
Más allá de las futuras cabezas del cartel socialista, han de ser las ideas las que guíen el camino para la recuperación de la confianza del electorado. Y algunas -sólo algunas- de las líneas que pueden coincidir con los sentimientos de la mayor parte del electorado son las siguientes:
1. Poseer una clara idea de lo que debe ser el Estado central y su relación con las Comunidades Autónomas. Un Estado central que no puede ceder todas sus competencias en virtud de negociaciones coyunturales y unas Comunidades Autónomas que, al ser también Estado, han de ser corresponsables y entender que hay unos denominadores comunes mínimos que son patrimonio de todos. Habrá, por tanto, que enderezar la orgía estaturia sin límite abierta en la segunda mitad de la última década. Por otro lado, hay que acercar la administración al ciudadano y, para ello, no hay camino más eficaz que reforzar la administración local con transferencias reales de recursos (no sólo competencias) de las Comunidades Autónomas a los Ayuntamientos.
2. Definir cuál es el modelo de Estado del bienestar que propugna la socialdemocracia. Es fundamental saber con qué medios cuenta y qué objetivos quiere cubrir a corto, medio y largo plazo. Las conquistas sociales deben de ser eso: conquistas. Es inadmisible poner en marcha una determinada política social para que quede frustrada por falta de dinero o, simplemente, por supresión de la misma, como si una conquista no fuese un derecho. En ese sentido habrá que prometer pocas medidas sociales, a cambio de ser sólidas y estar garantizadas para el futuro, con independencia de las coyunturas económicas. El Estado del bienestar no puede seguir siendo un Estado meramente asistencial y los ciudadanos han de ser corresponsables con el mismo.
3. Legislar acorde con la realidad. Pocas leyes y realistas. Con cierta capacidad para transformar la realidad si es posible, pero huir de las tentaciones legisladoras para rellenar papel que no van a tener resultado práctico alguno.
4. Mostrar una imagen de rigor, seriedad y buen hacer. Hay que sustentar valores como los del esfuerzo, el trabajo y el sacrificio. Al ansiado cambio de modelo productivo no se llega por el camino del colchón adormedecedor de las subvenciones. Los paternalismos populistas de los 400 euros han de erradicarse, al igual que no se puede limitar la acción legislativa al reconocimiento de derechos individuales. Los derechos colectivos también son derechos y de mayor importancia aún desde una perspectiva socialdemócrata.
5. Recuperar la política del consenso, muy especialmente en los pilares básicos de la economía, la sanidad y seguridad social, la educación, la seguridad interior y la política exterior. La política exterior nunca podrá estar presente en los debates de una campaña electoral.
6. Reorientar algunas de las políticas que se han puesto en marcha como, por ejemplo, la de la denominada "Memoria Histórica" como un reencuentro global con nuestro pasado. Un pasado que es común y que no puede ser excluyente, ni estar orientado a proyectar en las generaciones futuras la reproducción del rencor o los odios del pasado. El reconocimiento de las víctimas debe ser completo, esto es, de todas las víctimas.
Si el PSOE sigue adherido a un zapaterismo reciclado, pocas oportunidades tendrá de salir de la bancada de la oposición en mucho tiempo.
30.3.11
BONO
Con mucha razón aseguraba José Bono la mañana del 30 de marzo de 2011 en Ondacero que "entre Otegui y Acebes, creo a Acebes". Con ello quería decir que entre ETA y el gobierno, hay que que creer a éste último en el contexto del escándalo del "chivatazo" del caso 'Faisán'. Es un asunto de lealtad básica, mienta o no el gobierno. No es vano el dicho popular que subraya la conveniencia de lavar los trapos sucios en casa. El problema es que algo se quebró entre el 11 y el 14 de marzo de 2004 y no ha sido aún recompuesto. ¿Por qué Zapatero no afirmó entre el 11 y el 14 de marzo de 2004 lo que hoy dice Bono? Prefieron creer a Otegui que a Acebes con tal de cargarse a José María Aznar. Lo consiguieron. Ahora toca pagar la factura.
Triste España que no se respeta a sí misma.


