12.10.11

JUAN JOSÉ MILLÁS Y LA INTOLERANCIA

En el inquieto sopor de la consulta alargué la mano para tomar alguna revista con la que olvidar el tiempo de la espera. No conseguí una revista, pero sí un antiguo El País Semanal. Allí aparecía una notable lista de firmas que reflexionaban, desde las ópticas más dispares, sobre el tema de las tres décadas de elecciones que, grosso modo, habíamos cumplido en marzo de 2008.


No sorprendía el exagerado sesgo de algunos de los allí escribían cosas como “Pero ahora en serio. Tenemos toda la esperanza puesta en los que ahora votan. Porque éste es un país que hizo una transición cojeante, en el que sobrevive con salud la derecha nacional-católica de 1939, que sigue empeñada en retroceder a la mínima de cambio a Las Épocas Oscuras”. Tampoco nos sorprendió la agudeza y mesura de Santos Juliá, con un análisis más equilibrado sobre el balance final de la segunda legislatura de José María Aznar.


Lo que me hizo olvidar definitivamente los males que me habían llevado a la consulta fue el artículo de Juan José Millás titulado José Luis Rodríguez Zapatero. Él no es un superhéroe. Era tan sólo un título, porque para Millás el presidente se asemejaba a un adorado demiurgo progresista que estaba cambiando el devenir de España. De sus propias palabras: “Lo que hizo grande a Zapatero fue la revelación de que iba a acabar con España. Cualquier persona capaz de acabar con España merecía un respeto, sobre todo si, ya puesto, acababa también con Francia, con Bélgica, con Dinamarca” (imagine there’s no countries). Nuestro interés por él creció cuando se nos aseguró que pretendía ganar la Guerra Civil con 70 años de retraso. Un individuo dispuesto a corregir aquel error histórico tenía que ser un gigante (imagine there’s no Valle de los Caídos). Pero lo que lo elevó a la categoría de mito fue la denuncia de que en su agenda figuraba liquidar también esa fuente de neurosis conocida como familia tradicional (imagine there’s no cuñados)”.


Me asombró aquella declaración de Quijote de izquierdas que se sentía tan desarraigado de todo como por encima de muchos. El objetivo político de destruir España le parecía a Millás algo maravilloso y, de paso, acabando con las naciones de media Europa. Por si semejante propósito se quedara corto, Millás consideraba aceptable ganar una guerra varias décadas después, viajando en el tiempo para retorcer la historia y acondicionar la memoria. En otros términos: un viaje astral para “progretas”. Para terminar de completar el utópico cuadro, Millás aspiraba a que Zapatero dinamitase la familia tradicional, llevándose por medio a cuñados, suegros, suegras, esposas, etc.


A estas alturas, resulta patente que las huestes que jalearon a Zapatero fueron siempre más radicales que él. Al fin y al cabo, Zapatero cabalgó contra molinos de viento para destruir realidades que han terminado por aplastarlo, mientras los jaleadores estaban al abrigo del calor del poder. Puros Sancho Panza.


Obviamente, ninguna de esas utopías se ha cumplido. España, aunque maltrecha, sigue subsistiendo, al igual que muchos países europeos cuyas naciones estaba empeñado Millás en borrar del mapa. La reescritura ad hoc de la guerra civil se ha paralizado mientras las víctimas son objeto de olvido del gobierno. Los cuñados siguen dando tanto por saco como siempre: desagradables por naturaleza, salvo excepciones contadas en algún mundo hipotético.


Pensaba entonces que si la derecha tiene aromas rancios, la izquierda progresista –por boca de Millás- no quedaba a la zaga de la intolerancia. Un gobierno de España, para gente como Millás, tiene que ser necesariamente un gobierno de media España.


Su artículo termina con una rotunda afirmación: Zapatero está aseando un huevo a España. Suena a "limpia". La exterminación de los enemigos. El pie sobre los adversarios. El cinturón sanitario.


Señor Millás: en este ansia de "limpiar" a los adversarios, Rodríguez Zapatero no ha sido el primero.

4.10.11

LA ESPAÑA DEL SUPERVISOR DE NUBES

Corre por la red una versión actualizada de la fábula de la cigarra y la hormiga. Cualquier parecido con la realidad no es casual (aunque se advierte a ciertos lectores de "partido único" que, para leerlo, hay que tener sentido común y sentido del humor)


VERSIÓN CLÁSICA



La hormiga trabaja a brazo partido todo el verano bajo un calor aplastante.



Construye su casa y se aprovisiona de víveres para el invierno.



La cigarra piensa que la hormiga es tonta, y se pasa el verano haciendo turismo, bailando y de juerga.



Cuando llega el invierno, la hormiga se refugia en su casita donde tiene todo lo que le hace falta hasta la primavera.



La cigarra tiritando y sin comida, muere de frío.



FIN



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VERSIÓN ACTUALIZADA (Supervisión de nubes mediante)



1.- La hormiga trabaja a brazo partido todo el verano bajo un calor aplastante.



2.- Construye su casa y se aprovisiona de víveres para el invierno.



3.- La cigarra piensa que la hormiga es tonta...


y se pasa el verano haciendo turismo, bailando y de juerga.



4.- Cuando llega el invierno, la hormiga se refugia en su casita donde tiene todo lo que le hace falta hasta la primavera.



5.- Un día, tiritando a la salida de un bar de copas, la cigarra organiza con La Sexta una rueda de prensa en la que se pregunta... ¿por qué la hormiga tiene derecho a vivienda y comida cuando quiere, mientras ella tiene frío y hambre?



6.- La Cuatro, las cadenas de TV estatales y la cadena SER, organizan un programa en vivo en el que la cigarra sale pasando frío y calamidades y, a la vez, muestran extractos del video de la hormiga calentita en su casa y con comida en la mesa.



7.- Los españoles se sorprenden de que en un país tan moderno como el suyo dejen sufrir a la pobre cigarra, mientras que hay otros que viven holgadamente.


Las asociaciones contra la pobreza se manifiestan delante de la casa de la hormiga. TVE-1 transmite en directo la protesta.



8.- Los periodistas de El País y El Periódico escriben una serie de artículos en los que cuestionan cómo la hormiga se ha enriquecido a espaldas de la cigarra, e instan al Gobierno de Zapatero a que, en solidaridad, le aumente los impuestos a la hormiga.



9.- Rubalcaba, muy implicado con los animales,


hace una rueda de prensa desde su casa, en el mismo Zoo de la Casa de Campo.



10.- Respondiendo a las encuestas de opinión, el Gobierno de Zapatero elabora una Ley sobre la Igualdad Económica, en la que califica a la hormiga como una rémora del franquismo y promueve, en el Congreso, una Ley Antidiscriminación Contra las Hormigas, con carácter retroactivo.



11.- Ian Gibson publica su libro: "Las hormigas y el franquismo", que el Gobierno incluye en la asignatura de Educación para la Ciudadanía.



12.- Los impuestos de la hormiga han sido aumentados, y además le llega una multa porque no contrató a la cigarra como ayudante en verano y eso, además, se tipifica como que... "produjo a la cigarra un maltrato psicológico".



13.- Garzón embarga la casa de la hormiga ya que ésta no tiene suficiente dinero para pagar la multa y los impuestos.



14.- Finalmente, la hormiga se va de España.



15.- La Noria hace un reportaje donde sale la cigarra con sobrepeso, pues ya se ha comido casi todo lo que había en la casa de la hormiga mucho antes de que llegue la época...



16.- La antigua casa de la hormiga se ha convertido ahora en un albergue social para cigarras, pero la casa se deteriora rápidamente porque nadie hace nada para mantenerla en buen estado.



17.- Al Gobierno se le reprocha no poner los medios necesarios, por lo que Rubalcaba y Garzón ponen en marcha una comisión de investigación que costará 10 millones de euros.



18.- Zerolo se manifiesta por Chueca en solidaridad con las cigarras homosexuales, lesbianas y transexuales.



19.- Entretanto, la cigarra muere por una sobredosis de cocaína.



20.- La Cope y Telemadrid comentan el fracaso del Gobierno para intentar corregir el problema de las desigualdades sociales.



21.- La cadena SER, El País, Iñaki Gabilondo y la tribu catalana del PSOE (Carles Francino, Angels Barceló y Gemma Nierga) dicen que la culpa de todo es de Aznar, Irak, Franco y la Falange .



22.- La antigua casa de la hormiga ha sido ya ocupada por una banda de arañas marroquíes inmigrantes y el Gobierno de Zapatero se felicita en la TV por la... "pluralidad cultural de España, ejemplo del éxito de la Alianza de Civilizaciones".



...Y colorín colorado... ¡¡¡otra vez nos la han colado!!!