30.3.11

BONO

Se trata de José Bono Martínez, un político socialista y un español por los cuatro costados. Pese a todo lo que se ha dicho de él y de sus presuntas riquezas, si hubiera sido él el encargado de presidir el gobierno desde el año 2004 nos habríamos ahorrado algunos disgustos. No sufriríamos el grado de centrifugación -y vaciado- del Estado propiciado por Zapatero y su concepto de "España plural". Tampoco se habrían perdido los papeles negociando con ETA hasta más allá de la prudencia y de la lealtad a las instituciones básicas de un Estado democrático. Que nadie se rasgue las vestiduras. Ser corrupto es un pecado grave, pero la alta traición es un delito mucho más peligroso.

Con mucha razón aseguraba José Bono la mañana del 30 de marzo de 2011 en Ondacero que "entre Otegui y Acebes, creo a Acebes". Con ello quería decir que entre ETA y el gobierno, hay que que creer a éste último en el contexto del escándalo del "chivatazo" del caso 'Faisán'. Es un asunto de lealtad básica, mienta o no el gobierno. No es vano el dicho popular que subraya la conveniencia de lavar los trapos sucios en casa. El problema es que algo se quebró entre el 11 y el 14 de marzo de 2004 y no ha sido aún recompuesto. ¿Por qué Zapatero no afirmó entre el 11 y el 14 de marzo de 2004 lo que hoy dice Bono? Prefieron creer a Otegui que a Acebes con tal de cargarse a José María Aznar. Lo consiguieron. Ahora toca pagar la factura.

Triste España que no se respeta a sí misma.

1 comment:

Anonymous said...

Si nos atenemos al concepto de socialista, Bono, no lo es, español si, de los de Menendez Pidal y espada de Roma.